SOBRE MÍ

Desde pequeño me gustaba escuchar y ayudar a las personas. Hacer por los demás me llevó a estudiar Psicología, donde el contacto con Jesús Valverde me abrió a la intervención en marginación y lucha por el cambio social (Ciudad de los Muchachos, Pozo del Tío Raimundo, La Celsa, Plaza del Dos de Mayo).

Al finalizar la carrera, un año en Londres me permitió separarme del compromiso social como actividad frenética y ocuparme más de mí: hice actividades corporales biodanza y Kundalini yoga, meditación y formarme en Psicosíntesis (psicoterapia transpersonal).

Al volver a España, tenía claro que me quería dedicar a la psicoterapia, me forme en Terapia Gestalt y en Terapia Familiar sistémica. Fue un proceso intenso, que me llevó de mirar a los otros, lo externo y  lo social  a mirarme a mí, mi historia, mi pasado y tomar contacto con mis limitaciones emocionales. Trabajar en mi cuerpo y en mis sensaciones físicas me permitió abrirme de forma fácil, intensa y fluida a lo emocional. Así que me encaminé a las terapias corporales, formandome en Biogestalt (comibinación de Gestalt y Bioenergética), trabajo corporal  y diversas técnicas de masaje. El contacto con el cuerpo me permitía aflorar lo emocional, expresar, integrar.

Mi proceso de formación en psicoterpia fue paralelo a ir trabajando como educador de calle (Moncloa, San Fermín), orientador sociolaboral, coordinador y director de casas de oficio  y talleres de empleo en Fundación Tomillo.

Posteriormente hice la especialización en Terapia Psicoanálitica con Hugo Bleichmar, que me permitió entender más los procesos, tener en cuenta además del presente, el pasado y la historia de la persona.

Compaginando el trabajo social con el psicoterapéutico, entré a trabajar en Umayquipa, donde de la mano de Loretta Cornejo me he ido especializando en el trabajo con niños y adolescentes desde una perspectiva gestáltica integradora desde la experiencia profesional,  formativa y desde mi paternidad.

Finalmente conocer el EMDR y el trabajo con el trauma me ha permitido encontrar una herramienta potente que permite acelerar procesos, no dilatarlos, cuestión relevante cuando el sufrimiento de la persona es grande.

Actualmente compagino en mi práctica profesional, los tesoros y descubrimientos que he experimentado a lo largo de mi vida: unir los 3 centros (emocional, corporal e intelectual), la comprensión del carácter (desde el eneagrama), la fuerza del presente y la compresión del pasado como motor de transformación de la propia vida, el trabajo con el niño interior, la nueva masculinidad, el trabajo con las experiencias traumáticas, etc.