Terapia con adolescentes
La adolescencia es CAMBIO, todo cambia el cuerpo, la relación con los demás, a los padres se les percibe distinto, la forma de comportarse puede ser más brusca y torpe, la forma de sentir más intensa o cambiante, los gustos y aficiones cambian, desaparecen unos, aparecen otros.
Los electrónicos, las tecnologías, la atracción, las chicas, los chicos, el sexo, la música.
En el instituto la relación con los profes más distante, la dificultad mayor, o pasan o se agobian, aparecen carencias que antes no había. La relación con los compañeros es distinta. Los pana, el grupo de amigos, las chicas, los chicos, tratar de ser popular, ser uno más, sentirse dentro del grupo, el miedo a ser rechazado hacen que se mire a sí mismo, que se revise constantemente, lo que dije, cómo me siento, mi cuerpo, tratar de ocultar lo que no nos gusta de nosotros o lo que pensamos que nos criticarán o hacer cualquier cosa para ser aceptado por los demás.
Explorar el mundo, las relaciones, la sexualidad, los límites, los consumos…
Ante todos estos cambios me puedo sentir inseguro, con falta de confianza o rechazando partes de mí o de mi cuerpo, sin motivación para nada, con tristeza honda. Puedo tratar de protegerme pasando de todo, que todo me de igual, aislándome de los demás, encerrándome en mí, en mi cuarto, en mi música, en mis juegos. Puede que cuando quiera salir de mi me cueste, no sepa cómo, de qué hablar, que me den vergüenza muchas cosas.
No es fácil contar todo esto, a veces me faltan palabras. A veces ir a terapia asusta, o no apetece nada “qué voy a contar, qué va a pensar de mí, en qué me va a ayudar uno que no me conoce”.
Algunos adolescentes que han estado conmigo me cuentan que la terapia les ha servido para desahogarse, para poder sacar la rabia y quedarse más tranquilos, para poder dormir mejor por las noches, para que la cabeza deje de dar vueltas, para tener más valor y enfrentar algunas cosas, para luchar menos con los de fuera y centrarse más en lo que es importante para ellos, mejorar los resultados, gustarse más, para aterrizar en su mundo en lugar de solo imaginárselo, discutir menos (o de mejor forma con los padres y profes), a negociar más, no verlo todo blanco o negro, ser más responsables, cuidarse más, pensar un segundo antes de hacer o decir las cosas…
En la terapia no hay que ser de ninguna manera, no se espera nada de ti, no te van a juzgar ni criticar. Estoy para acompañarte en lo que tú quieras compartir. El ritmo lo marcas tú.
Como resultado de la terapia podrás atreverte a hacer cosas que evitas, mejorar aspectos de ti que quieras cambiar y esos cambios los harás porque encontrarás tu fuerza y tu motivación al poder ser más tú mismo.
La terapia con adolescentes incluye, además de lo anterior otros elementos como:
· Identidad e imagen corporal.
· Primeros consumos
· Dificultades con los límites y las normas.
· Falta de autocuidado.
· Relaciones con los iguales y/o con la autoridad.
· Dificultad de integración en la familia y/o en el centro educativo.